jueves, 18 de agosto de 2011

Cesar Aira o el provocador irremediable

César Aira, es uno de los escritores más prolíficos y controvertidos del mapa literario en Latinoamérica, nació en Coronel Pringues, Argentina en 1949. Desde 1967 vive en Buenos Aires. Es traductor, novelista, dramaturgo y ensayista. Su obra se ha traducido y editado en Francia, Inglaterra, Italia, Brasil, España, Venezuela  y México. Ha publicado más de sesenta libros. En nuestro país se han distribuido sus novelas por la casa editorial ERA: “El congreso de literatura, La Princesa Primavera, La prueba, Las curas milagrosas del Doctor Aira, Los dos payasos, Los fantasmas, Un episodio en la vida del pintor viajero, La Costurera y el viento, y Cómo me hice monja"  esta última fue elegida en España como una de las diez mejores publicaciones en 1998.


Aira ilustra su corriente literaria con un verso de Baudelaire: "Ir hacia delante y siempre en busca de lo nuevo." Lector asiduo del gran escritor, Jorge Luis Borges, a quien descubrió desde los 12 años, cuando Borges aun no tenía la fama mundial de ahora. “...No sé si yo era un chico inteligente o Borges tiene algo que también sabe atrapar a la juventud. Yo era jovencísimo, pero aun así sentí toda la grandeza, la elegancia, la exquisitez de sus textos, eso que es casi un veneno porque nos mal acostumbra y después todo lo demás en literatura parece no estar a su altura.“

Entre sus formadores alude a: Manuel Puig, Alejandra Pizarnik y Osvaldo Lamborghini, todos escritores argentinos, con los que convivió cerca de 30 años, a quienes ubicaba como su trío tutelar “A los tres los encontré geniales y fueron modelos para mí, por motivos distintos, como modelos de vida, modelos de actitud... A veces uno toma un modelo y después hace todo lo contrario de él, pero el modelo sigue actuando, como contraste tal vez.” Entre la inteligencia literaria de Argentina considera a: Bioy Casares, Silvina Ocampo, Jorge Luis Borges y Robert Arlt, estos dos últimos como los más grandes escritores en la historia literaria de argentina, reconociendo que su literatura proviene de la línea intelectual de Borges-Arlt.

Duro crítico de escritores latinoamericanos queridos y leídos en México como Julio Cortazar, Ernesto Sabato y Juan Rulfo, por mencionar algunos. Relativo a la obra de Cortazar; Aira parafrasea a Oliverio Girondo diciendo “que el mejor Cortázar es un mal Borges.” En referencia a la producción de Ernesto Sabato, menciona que “...Sabato no lo hemos tomado nunca muy en serio. Y sorprende un poco que alguien se lo pueda tomar en serio. Es un señor que tiene aristas muy risibles: esa vanidad, el malditismo... Malditismo que no condice con su personalidad. Es un señor perfectamente racional que juega al maldito. Así, se ve obligado a escribir constantemente en sus textos la palabra angustia, la palabra dolor... y claro, eso no funciona.” Aseveraciones provocadoras para polemizar arduamente.

En cuanto a su método de trabajo Cesar Aira, dice que escribe sobre sus impresiones de lo cotidiano, escribe poco, por lo regular una página diaria, planificada, en estricta libertad del proceso de creación sobre el resultado,  es uno de su principios de construcción de sus novelas. Todas sus novelas son cortas,  “Nunca fui de esos novelistas que se sientan a la máquina de escribir y escriben en extenso. Lo mío fue, y sigue siendo, el dibujo laborioso de una escena, y al día siguiente otra, como los collages de Max Ernst o las cajas de Joseph Cornell.”

Uno de los grande escritores Chilenos, Roberto Bolaño, en el libro “Entre paréntesis”, publicado por anagrama, describe de esta manera a Cesar Aira:
"Si hay actualmente un escritor que escapa a todas las clasificaciones, ése es César Aira, argentino de Coronel Pringles, ciudad de la provincia de Buenos Aires que no tengo más remedio que aceptar como real, aunque parezca inventada por él, su hijo más ilustre, el hombre que ha escrito las palabras más lúcidas sobre la madre (un misterio verbal) y sobre el padre (una certeza geométrica)... Digamos, para empezar, que Aira ha escrito uno de los mejores cuentos que yo recuerde (Cecil Taylor)... También es autor de cuatro novelas memorables (Como me hice monja, Ema, la cautiva, El congreso de literatura y El llanto)".

Aira, es un provocador irremediable, se le quiere o se le odia, en su escritura posee una imaginación delirante, experimenta con la construcción de las piezas narrativas de manera sorprendente. Aira, al estilo de un “sabio loco o de un niño que juega al químico” explora nuevas formas de narrar, no le teme al lenguaje, se avienta desde el último piso, sin ninguna certeza, solamente con la conciencia de la libertad plena de crear. Se especializa en fusionar diversos planteamientos estéticos aparentemente contradictorios, en llenar de contenidos la significación de sus textos, sorprendiendo al lector en cada novela.

Pedro Faro

Jovel, Chiapas