A partir del levantamiento armado del 94´ el
gobierno mexicano, militarizó e implementó la lógica de ocupación en Chiapas,
la cual ha tenido una continuidad hasta la actualidad. Las consecuencias
sociales son diversas en cuanto a la estrategia de contrainsurgencia aplicada
en el territorio Chiapaneco. Entre los efectos recientes queremos resaltar los
hostigamientos y amenazas hacia los
territorios recuperados[1]
donde se encuentran las Bases de Apoyo de Ejército Zapatista de Liberación
Nacional (BAEZLN), lo cual ha sido el pan de cada día y el actor con mayor
visibilidad en estas acciones es el Ejército mexicano (EM).
Estos
meses hemos monitoreado que el EM, ha vuelto a las andadas en su estrategia de
contrainsurgencia al infundir terror en la región, a través de las incursiones
militares que desde el Frayba se han documentado y monitoreado a través del
programa de Brigadas Civiles de Observación (BriCO)[2]
La mayor
actividad militar la hemos ubicado en el territorio de la Junta de Buen
Gobierno “Hacia la Esperanza” de La Realidad
(JBG), en la zona Selva Fronteriza,
consistente en incursiones en convoy con camiones, Hummers, Jeeps y equipo
motorizado;.Asimismo, sobrevuelos rasantes de avionetas y helicópteros
fotografiando y filmando a integrantes de las BriCO, a BAEZLN y a las
instalaciones de la JBG, desde julio de 2014.[3]
Estos actos de hostigamiento se dan en el
contexto de lo sucedido el 2 de mayo de 2014 en La Realidad, con el asesinato
del Maestro Galeano. Situación que evidencia el constante hostigamiento hacia
el EZLN y sus bases; estrategia en lógica de acciones paramilitares, tal como
fue la destrucción de la escuela y clínica autónomas; las dos emboscadas a
BAEZLN y el asesinato con saña, mediante machetazos, golpes, arma de fuego y
tiro de gracia al Maestro Galeano. Esto marca una confrontación directa con
actores civiles, cuya relación estrecha y de protección viene desde el gobierno
municipal, estatal y federal. Acciones que representan una nueva forma de
atacar, desde dentro, al avance en el cambio de sistema que los y las
zapatistas van construyendo desde abajo, lo que significa el punto medular de
ataque a las alternativas de vida, que se generan en la comunidad, la
colectividad y desde el sentido de su Ser Pueblo.
Programas
del Gobierno entre corrupción y contrainsurgencia
Los programas sociales del gobierno federal
resultan ser ineficientes, mal implementados y fuente de desvío de recursos.
Aunque esto no parece ser novedad, lo relevante del dato consiste en que sea
otra institución pública del nivel federal quien lo revela. En febrero pasado
se hizo del conocimiento público que la Auditoría Superior de la Federación
(ASF) detectó un fraude al erario público por parte de la Secretaría de
Desarrollo Social (Sedesol). La secretaría del gobierno federal a cargo de
Rosario Robles Berlanga, para el programa federal “Cruzada Nacional contra el
Hambre” (CNcH) destinó recursos a través de subcontratos para realizar
proyectos que fueron mal implementados o de plano no llevados a cabo. Esto fue
posible porque no hubo control, supervisión y seguimiento en la ejecución de
las acciones acordadas, por parte de la Sedesol.[4]
La ASF, además dio a conocer que en la CNcH
no se ejecutó la totalidad de los recursos destinados para este programa en
2013, sino sólo una tercera parte. En otra evaluación, la ASF informó que el
programa Oportunidades -que el año pasado fue renombrado Prospera- no cumplió
el objetivo de brindar apoyo a las familias en condiciones de pobreza o pobreza
extrema de tal forma que pudieran salir de esta situación.
Cabe recordar que en Chiapas, los programas
gubernamentales han servido como herramienta de contrainsurgencia en contra de
las comunidades en resistencia, en particular las comunidades zapatistas. Como
muestra de ello, basta leer lo descrito por Luis H. Álvarez, ex titular de la
Comisión para el Diálogo y la Paz en Chiapas en el gobierno de Vicente Fox
(2000–2006) y Presidente de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los
Pueblos Indígenas (CDI) en el gobierno de Felipe Calderón (2006–2012), quien en
su autobiografía “Corazón Indígena” relata sus reuniones con supuestas BAEZLN
en diferentes comunidades de Chiapas.[5]
Pedro
Faro
Thomas
Zapf
[1] Territorio recuperado o tierras recuperadas, es un
término que utiliza el EZLN, donde se refiere a la posesión de la tierra a
partir del levantamiento armado en 1994, como una acción de legitimidad de
lucha por la autonomía.
[2] El programa fue implementado por
este Centro de Derechos Humanos desde 1995, después de la traición del gobierno
mexicano, el 9 de febrero, como unas de la formas de solidaridad en el ámbito
de observación civil y de monitoreo de derechos humanos, con la finalidad de
distención en las comunidades asediadas por EM en un principio y posteriormente
en comunidades que son amenazas por agentes del estado en cualquiera de sus
formas o agentes no estatales que están protegidos por el gobierno mexicano.
[3] Frayba. Boletín 07. Ejército
mexicano hostiga a la Junta de Buen Gobierno Zapatista de La Realidad. SCLC,
Chiapas.11 de marzo de 2015. Disponible en : http://frayba.org.mx/archivo/boletines/150311_boletin_07_incursiones_militares.pdf; http://frayba.org.mx/archivo/boletines/150310_anexo_actividad_militar_realidad.pdf
[4] Véase: Mathieu Touliere:
Desnuda ASF fraude masivo en Cruzada contra el Hambre, 19 de febrero de 2015;
Disponible en: http://www.proceso.com.mx/?p=396327
[5] H. Álvarez, Luis. Corazón
indígena. Fondo de Cultura Económica. 2012. México.

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